Construcciones

El amor, como los imperios, desaparece cuando la idea sobre la que se fundaron se desmorona dice Kundera en La Insoportable levedad del ser.

Resulta que el amor era otra funcionalidad más de nuestro ser.

Advertisements

Education

Hace ya dos años que llegué a USA. En la estantería de IKEA, cuatro huecos son de literatura contemporánea norteamericana. Intento entender porqué sonríen tanto y me llaman sweetie cuando solo quiero pagar mi consumición. Si no hay dinero de por medio, principalmente me quieren partir la cara.

Uno de esos libros que explican muchas cosas es I know Why the Caged Bird Sings es una autobiografía de una mujer negra que nació en Stamps, AR. Un paseo por sus calles en Google Maps es la punta de un iceberg llamado exclusión o un viaje en el tiempo, ustedes deciden la metáfora. Si con el All-Star no tienen tiempo para leer el libro, ya les comento que va sobre racismo, pobreza, violencia contra las mujeres y supervivencia. También es uno de los libro más frecuentemente prohibidos en los institutos, no vaya a ser que los chicos se desmoralicen.

Niñeces

1. Prostitución. Drogas. Violencia (de la verdadera, no de la que se inventa un guionista de televisión).

2. Amor de madre. Amor de hijo. Con toda la violencia que eso conlleva.

3. Literatura.

4. México queda al sur de USA.

5. La familia, esos desconocidos.

6. Cómo lidiar con la maldad. Retrospectiva práctica.

Todo eso es Canción de tumba, de Julian Herbert. Léanlo.

Historias

Historias surrealistas cotidianas que muestran la importancia de la moralidad. Un librito hilarante (nunca fue la intención, es un escrito muy serio) que se lee en menos de dos horas pero que digerirlo requiere de años. Así es Vida para principiantes, de Slawomir Mrozek.

The Bell Jar

Al radicalmente honesto universo de Sylvia Plath en The Bell Jar es difícil entrar, no hay ventanas.

At first I wondered why the room felt so safe. Then I realise it was because there were no windows.

[…]

The reason I hadn’t washed my clothes or my hair was because it seemed so silly.

I saw the days of the year stretching ahead like a series of bright, white boxes, and separating one box from another was sleep, like a black shade.

[…]

It seemed silly to wash one day when I would only have to wash again the next.

It made me tired just to think of it.

I wanted to do everything once and for all and be through with it.

Lo trascendente de la realidad

Tiendo a huir de las películas de extraterrestres, viajes espaciales o de guerras estelares. Los marcianos, de existir, dudo que tengan luz en ninguno de los cuatro dedos de sus manos. De hecho, dudo seriamente que tengan dedos. Viviendo en Los Angeles, el gurú de un videoclub me recomendó 2001: A Space Odyssey asegurándome que era tan original e imaginativa que se podían hacer varias tesis doctorales sobre esta película. Tal vez. Pero la escena de unos ¿monos? pegándose con huesos no me parece la metáfora más elaborada de la historia del cine. Y lo de las espadas láser, tela.

Así que pensé que no me gustaba lo fantástico. Pero no es así. Aquí yacen dragones, un libro de Fernando León de Aranoa, es pura fantasía, surrealismo. Simultáneamente es un espacio perfecto para la reflexión. Un lugar en el que seres tan reales como las brújulas, pierden la arrogancia, y toman conciencia.

On the Road

Es un libro que deja una sensación extraña. Son muy pocas páginas, pero me ha costado una eternidad acabarlo. El principio es deslumbrante. Personalmente, poco a poco fui perdiendo interés en la trama. Luego pensé que eran escandalosos algunos de los valores que recrea, infidelidades, abuso de drogas, conducir temerariamente, robar, no saber qué hacer con tu vida, estereotipos de género. No me queda muy claro si es una crítica o una alabanza sincera. De alguna forma intuyo que si hubiera leído este libro cuando tenía 17 años, me hubiera gustado más.

Verdades

Soy un ignorante acerca de la Historia de los conflictos raciales en Estados Unidos. Espero que esto cambie pronto.

The Fire Next Time, 106 páginas de puras verdades espetadas a la cara. Ya en la página 7, te asombras de la honestidad salvaje, casi kamikaze de James Baldwin. Cada dos o tres páginas, subrayo frases que intento memorizar, para tenerlas bien presentes al construir mi moral. Habla del racismo, pero también del poder, de la religión, de las miserias humanas, del amor, de la dignidad. Recuerda a Germinal, a Camus y a Lorca. Incluso a Indignez-vous!

Una perla: But the policemen were doing nothing now. Obviously, this was not because they had become more human but because they were under orders and because they were afraid. And indeed they were, and I was delighted to see it.

Algunas cosas son constantes en el tiempo. Otras pasajeras. Saber diferenciar; las unas de las otras. En eso consiste todo.

Wandernburg

Hacía años que no me enganchaba tanto un libro, de esos en los que el final te da un poco lo mismo (te dices) porque lo has disfrutado tanto leyendo, página a página, que el final, es lo de menos. Podría decir que describe detalles que crean mundos, mundos tuyos, que ya los intuías, pero que no has sido capaz de articular. Que la trama es apasionante. Que es divertido. Que te enseña; te enseña como un abuelo a un nieto, a ser mejor persona sin tú ser consciente. Con historias fabulosas que se desarrollan en 400 páginas, y otras igual de complejas en un párrafo de 20 líneas.

Y lo mejor de todo es que me lo regalaron. Gracias. El viajero del siglo, Andrés Neuman.