Cuestiones de fe

Escucho por la radio que en Gran Bretaña se considera un crimen la infibulación desde 1985. Desde entonces, 66.000 mujeres la han sufrido, pero nadie ha sido condenado por ello. Tal vez el sentido de la justicia en nuestras sociedades debería ser revisado. O al menos, reconocer que no existe, maldita sea.