Velocidad constante

Debajo de un árbol pasan cosas extraordinarias. En verano, a las cuatro de la tarde, leyendo un libro. Un insecto, atraviesa la página 159. En línea recta, velocidad constante, casi de forma automática. Paradójicamente, los movimientos de sus seis patas son tan rápidos que apenas se perciben como un difuso halo, cuando en realidad, coordinan perfectamente las flexiones y rotaciones de decenas de artejos. Se diría que su cerebro desconectó, y un programa automático, avance, está siendo ejecutado.

El insecto llega al borde inferior de la página. Durante un instante se detiene, mueve las antenas, duda, para brevemente reanudar la dinámica anterior: mirada al frente, velocidad constante, ritmo frenético pero perfectamente coordinado de sus músculos. Esta vez, por el borde mismo de la página 158.

Me pregunto en qué épocas de nuestra vida movemos las antenas; en qué otras batimos frenéticamente los músculos. ¿Qué ocurre entre el último examen de la carrera y tu primer hijo? ¿Qué ocurre desde que apruebas una oposición hasta que te jubilas?

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Lo trascendente de la realidad

Tiendo a huir de las películas de extraterrestres, viajes espaciales o de guerras estelares. Los marcianos, de existir, dudo que tengan luz en ninguno de los cuatro dedos de sus manos. De hecho, dudo seriamente que tengan dedos. Viviendo en Los Angeles, el gurú de un videoclub me recomendó 2001: A Space Odyssey asegurándome que era tan original e imaginativa que se podían hacer varias tesis doctorales sobre esta película. Tal vez. Pero la escena de unos ¿monos? pegándose con huesos no me parece la metáfora más elaborada de la historia del cine. Y lo de las espadas láser, tela.

Así que pensé que no me gustaba lo fantástico. Pero no es así. Aquí yacen dragones, un libro de Fernando León de Aranoa, es pura fantasía, surrealismo. Simultáneamente es un espacio perfecto para la reflexión. Un lugar en el que seres tan reales como las brújulas, pierden la arrogancia, y toman conciencia.

# 14

Thomas Peter

Thomas Peter

El agua es incolora, inodora e insípida.

Pero la del grifo sabe peor que la embotellada. Algunas de esas botellas, de países exóticos, ahora de moda, tienen un precio muy diferente a las de los manantiales locales; beber agua de los ríos es gratis. El agua de mar es salada. Las charcas de mi pueblo son verdes. Las nubes, que de alguna forma es agua que flota en el aire (!), son blancas. En algunos sitios, dicen, brota del infierno, sulfurada, y huele a huevos podridos.

De la misma forma que el agua es incolora, inodora e insípida, así somos todos iguales ante la justicia.

Aprendizaje

Si algo sabe un capitán de barco es de filosofía. Hoy mi capitán, tras abrir una lata de cerveza de marca blanca, me ha dicho: Hay tres tipos de hombres: los que luchan entre ellos, los que luchan contra la naturaleza y los que luchan contra sí mismos.

They’ve gone

Yo tenía un amigo, no sé si me entienden, que tenía unos amigos muy pijos. Con casa de piedra y blasón familiar. De los que tienen tierras. El chico se ha hecho abogado. La verdad es que siempre llevó un peinado perfecto. Ahora trabaja para un bufete de esos que juntan dos nombres de fonética peculiar. Justo hace poco se ha casado, por cierto. Una vida ejemplar.

Mi amigo me contaba, que hace unos años, estaba con estos amigotes en Salou. Alcohol, playa, tiempos locos. Justo debajo del apartamento que alquilaron, un primer piso, había un restaurante chino. Aquel niño de papá tuvo la brillante idea de bajar a una tienda de souvenirs y comprar una bandera de Japón, la más grande que tenían, gigante, para colgarla en el balcón. Que se jodan los del restaurante chino, reía. Un angelito.

Funny Games es pura ficción. Aunque, os propongo un juego. Intentar descubrir, desde hoy por la mañana, actos de violencia gratuita a vuestro alrededor. Os apuesto a que antes del mediodía estaréis sorprendidos.

Advertencias

Lunae Parracho

Lunae Parracho

En las calles suizas sorprendía que no hubiera pintadas. Es un detalle que cuesta percibir: es solo cuando sales del país, y ves los muros pintados, que te das cuenta. Como las cosas buenas de la vida, notas su ausencia, casi nunca su presencia. Las modificaciones del espacio público, en Seattle, son diferentes a las que estaba acostumbrado, aquí son crípticas, salvajes.

Otras, en Salvador de Bahia, son discretas, tienen interlocutores específicos, hielan la sangre cuando las entiendes: en este barrio hay pistolas.

On the Road

Es un libro que deja una sensación extraña. Son muy pocas páginas, pero me ha costado una eternidad acabarlo. El principio es deslumbrante. Personalmente, poco a poco fui perdiendo interés en la trama. Luego pensé que eran escandalosos algunos de los valores que recrea, infidelidades, abuso de drogas, conducir temerariamente, robar, no saber qué hacer con tu vida, estereotipos de género. No me queda muy claro si es una crítica o una alabanza sincera. De alguna forma intuyo que si hubiera leído este libro cuando tenía 17 años, me hubiera gustado más.

Técnicas de liderazgo

KCNA - KNS

KCNA – KNS

La situación llega a la ridiculez extrema. Vítores a nuestro líder. Ni siquiera queda constancia pública de quién hizo la foto.

Pero no nos regodeemos en la compasión. Seamos conscientes de que en España utilizamos la misma estrategia para elegir a nuestro líder. El siguiente rey será el hijo del actual.

Entornos

Christine T. Nguyen

Christine T. Nguyen

Una amiga me pregunta si la ideología política se hereda en los genes. Le digo que no, que los valores los vamos adquiriendo desde chiquitos.